Blog de Solumodels · Semana nº8 · Año 2026
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Como todo lo nuevo, primero hay que aprenderlo.
El día a día fotográfico en la producción de los diferentes coches Talgo empieza a resultar familiar. Carcasas apiladas por un lado, piezas organizadas por otro. Las tareas de impresión avanzan de forma continua y podemos decir que la fabricación sigue, en líneas generales, el ritmo que habíamos previsto.
Durante la última semana nos hemos centrado en finalizar los coches Talgo que no están pendientes de acumularse con futuros pedidos, con el objetivo de poder expedirlos lo antes posible. Son los que aparecen reflejados en la tabla de avisos, donde revisamos constantemente el avance para ajustar al máximo nuestras estimaciones.
Por otro lado, ya hemos recibido las cajas de producto y, durante la semana 9, llegarán también las etiquetas decorativas. En lo que respecta al packaging, podemos decir que ya está todo preparado para empezar a expedir pedidos.
La tampografía es ahora mismo nuestro principal reto. Como ocurre con cualquier técnica industrial, intervienen muchos factores, y ajustarlos con precisión es lo que más tiempo requiere. Nos preocupa que pueda afectar al planning, pero entendemos que, una vez encontrado el punto adecuado, el proceso se estabiliza y fluye por sí solo. Confiamos en que el tiempo invertido ahora se traduzca en mayor eficiencia en adelante.
Hemos aprendido a grabar los fotolitos que contienen las inscripciones y ahora estamos centrados en encontrar el equilibrio correcto en los aditivos de las tintas. Si secan demasiado rápido, no se adhieren al tampón; si lo hacen demasiado lento, retrasan el siguiente paso del proceso. La forma del tampón también resulta clave para adaptarse a cada inscripción. Entre ambos extremos aparece el punto intermedio en el que la transferencia queda incompleta. Justo ahí es donde estamos trabajando ahora.
Os dejamos a continuación algunas capturas de nuestro día a día, de lunes a domingo. El ritmo no se detiene.
Carcasas esperando su turno de lija fina, para después recibir imprimación y pintura.
Las piezas clasificadas por grupos, a las que luego se les retiran los apoyos y se dejan listas para ensamblar
Estas carcasas ya están imprimadas y listas para recibir el blanco y resto de colores.
El cliché colocado en la máquina de tampografía con las inscripciones grabadas. Usamos tinta negra para visualizar mejor cuánta tinta queda "recogida" en el engravado.
Al principio, la tinta no mostró un buen registro al ser transferida. Jugar con los aditivos de la tinta permitirá encontrar el equilibrio exacto para cada inscripción. Una pieza mártir se ofrece como voluntaria. El negro se sigue usando como referencia para calibrar.
En este otro mártir, el registro es más nítido y opaco, pero aún necesita ganar más. Aquí nos encontramos actualmente.